viernes, septiembre 09, 2005

Una temporada en el infierno

Esto es un homenaje a grandes músicos y discos que surgieron de la mente de personas al borde de locura. No pretendo hacer apología del artista atormentado ni faltar el respeto hurgando en las enfermedades de esas personas. Sólo quiero rendir un homenaje a esos discos que, de forma fingida o no, nacieron de la locura.

Alexander "Skip" Spence merodeaba el ambiente folk de Bahía Arena de San Francisco. Dio testimonio de esta escena psicodélica con Jefferson Airplane (en los primeros pasos del grupo) y Moby Grape. El speed y la esquizofrenia imprimieron su fatal huella en la mente del músico, y acabó atacando con un hacha a sus compañeros de grupo. El disco (magnífico): Oar, de 1969, grabado en Nashville, meses después de estar encarcelado en el hospital Bellevue para enfermos mentales de Nueva York. Él acababa de morir cuando se reeditaba treinta años después esta banda sonora de la esquizofrenia habitada por ángeles y demonios.


Syd Barrett. El cantante, guitarrista y compositor que participó en los primeros pasos de Pink Floyd. El testimonio de su desquiciado talento es the Piper at the Gates of Dawn, de 1967 antes de que la banda se precipitara en el sinfonismo. Sus problemas mentales originados por su mala experiencia con el LSD le llevaron a dejar la banda y retirarse a casa de sus padres. Entre 1969 y 1970 dejó sus únicos discos, y nada más se supo.




Brian Wilson. Formidable compositor al que le gustaba lanzarse hacia olas más altas de las playas de California que sus hermanos "los chicos de la playa". El resultado de su batacazo (su cima) es Pet Sounds, de 1967. Y después, con el resto de los Beach Boys de gira, compuso el mejor disco de pop nunca oído. En el 2004 por fin lo grabó, pero ya no es lo mismo.



Daniel Johnston. Músico de Austin, Tejas. Hijo de una familia de fundamentalistas cristianos. Una camiseta de Kurt Cobain en la ceremonia de los MTV Awards dio reconocimiento a este compositor de canciones de pop minimalista, hechas sin salir de su casa. Cuesta hablar de él cuando sigue haciendo discos, sin la distancia en el tiempo que nos permite contarlo con menos gravedad.



Más miniaturas y dibujos extraños: los de Danny Cohen. Vagabundeando desde los sesenta por la Costa Oeste de Estados Unidos entre grupos de punk, carreteras y ácido. Encontró el reconocimiento de Tom Waits y John Zorn, que lo grabó en su sello Tzadik. Ahora el sello Anti publica sus discos.



El legendario Marvin Pontiac. Atropellado por un bus en 1977. Nacido en 1932. Su padre de Mali y la madre judía de New Rochelle, Nueva York. Emigran a Detroit, el padre abandona a la fanilia, la madre se vuelve loca. El padre regresa, y se lleva al hijo a Bamako, Mali. Éste se larga a Chicago a tocar el blues pero los músicos locales lo desprecian. Quienes si se interesan por él son unos extraterrestres que lo abducen. Después del espisodio, intenta tomar contacto con ellos. Lo encierran por conducir desnudo en bicicleta. Vuele a Detroit e intenta fotografiar su alma. Lo encierran en un manicomio. John Lurie, músico de la escena no Wave de Nueva York con los Lounge Lizards, y compositor y actor ocasional del cineasta Jim Jarmusch encontró las cintas y las sacó en su sello Strange and Beautiful.



Otra terapia peligrosa: Eels. Hijo de uno de los más científicos del siglo XX, el Doctor Hugh Everett III, un físico cuántico autor de "La Teoría de los muchos mundos", que inspiró libros de ciencia ficción, películas y episodios de Star Trek sobre universos paralelos. Su hijo Mark Everett no quería ser científico sino dedicarse a grabar a su hermana, que se pasaba los primeros años de su vida cantando diariamente el After the gold rush de Neil Young. Las canciones: los demonios familiares, el suicidio de la hermana, la enfermedad terminal de la madre. "Una carta de amor a la vida misma, en toda su hermosa y horrible gloria."



Xiu Xiu. Más disfunciones familiares, suicidios y abusos infantiles. "La tragedia es el mayor nexo entre los humanos". Y Jamie Stewart exhibe como terapia su tragedia. Fabulous muscles (2004) es un recorrido por lo erótico y por lo demoníaco, por la carne y el cielo en diez canciones sintéticas, sucias, ruidosas. "Crank Heart" es música industrial para mesa de operaciones, "I Luv the Valley " es The Cure en el manicomio, "Little Panda McElroy", un vals de las alcantarillas para orquesta narcótica, "Support our Troops" es como sonaría una orquesta en un refugio antiaéreo... objetos sucios que se estiran, cobran vida, salen a la superficie y vuelven a la profundidad, melodías ahogadas en un fango sonoro abriéndose paso con una cuchilla oxidada.



SPK. Son las siglas de Socialist Patiens Kooperative, el nombre que la banda de Sidney toma de unos enfermos mentales terroristas de la República Federal Alemana que, inspirándose en la Baader-Meinhof, intentaron volar el psiquiátrico en el que estaban recluidos. El bajista de la banda, Davis Virgin (que no es otro que el mutiinstrumentista Graeme Revell, hoy compositor de bandas sonoras de películas de Hollywood), trabajó de enfermero en un manicomio y puso a prueba su experiencia canalizándola en terrorismo sonoro. Electrónica extrema, industrial, ruidosa en la línea de Throbbing Gristle, Whitehouse o Vagina Dentata Organ. Sus sonidos imitando un taladro para lobotomías, sus conciertos como performance con látigos, gritos y visceras. Ozzy Osbourne sería Heidi al lado de estos rastreadores de lo enfermo. Uno de los "cantantes" del grupo, esquizofrénico, acabó suicidándose al cabo de dos años.



Jeffrey Lewis. "La última vez que tomé ácido y me volví loco" es el título del primer disco de este músico nacido de los subterráneos de Nueva York. Cercano estéticamente al sonido folk que se dice bizarro (weird folk), antifolk o postfolk (como os plazca), como el de Moldy Peaches (para el que dibuja sus portadas de los discos). Un músico excelente al que le debemos seguir la pista a sus discos, con canciones muy divertidas. La versión urbana de de Devendra Banhart y sus amigos psicodélico-chamánicos.



Los feligreses del Templo de la Madre del Ácido o Acid Mothers Temple. Estos músicos de Osaka (Japón) actúan como receptores de la energía cósmica del espacio exterior. Sus trances galácticos se transforman en el sonido zenchamánicocósmicopsicodélico de estos gurus. Pueden verse como una versión japonesa de Captain Beefheart, devotos de la religión de Thimoty Leary vía Chamalú, o unos adoradores de María del Mar Bonet convertida en una virgen campestre mediterránea de pies desnudos...



Más discos magníficos sobre el poder de la música y la energía cósmica (es que la música da para más de lo que creéis), donde se junta la reivindicación de la negritud con la hermandad universal: el músico procedente de los anillos de Saturno Sun Ra y su Space is the Place, de 1973, y el Universal Consciousness de Alice Coltrane, de 1971. La conciencia universal, la autorrealización, la iluminación, la gran batalla espiritual de Armaggedon, El Daoud, Swami Sivananda, la Madre Kali, los Hare Khrisna y la Cruz de Amen-Rha en clave de jazz psicodélico. ¿No es fantástico?






Slint. La banda que puso en medio de la música underground norteamericana de los noventa la pica desde donde se hablará de slowcore, de post-hardcore, de Post-Rock... Otra leyenda. Media hora asfixiante, llena de tensión. Cinco chicos jugando peligrosamente con las fuerzas malignas del rock, acabaron bordeando los límites de la locura. Cuando acaba el último grito de "Good Morning, Captain" llega el fin de la banda... dicen que la experiencia de grabar ese disco fue tan traumática que el grupo abandona, y que a su cantante lo internaron en una clínica mental.



Joy Division con Ian Curtis al frente. Su último disco Closer , es uno de mis discos favoritos de todos los tiempos y quizá el más terrorífico oído (sobre todo su segunda parte). De una frialdad mortuoria, toda la melancolía de finales de los setenta y comienzo de los ochenta en este estupendo disco que supuso el fin de la banda con el suicidio de Ian Curtis. Luego llegaron los también magníficos New Order.



John Lennon. Primal Scream, o el grito primario. El que damos cuando la tragedia de la vida nos saluda al nacer. El disco John Lennon/Plastic Ono Band (1970) es la experiencia más conocida de aplicar una terapia esotérica (¿se dice así?) a la música. Un esfuerzo por liberarse de todos sus miedos y angustias entre las que se encontraban la muerte de su madre y el fin de los Beatles. El disco que entierra los amargos recuerdos familiares y el legado de los Beatles, abriendo la decada que puso fin a las utopías de los sesenta. Producido por Phil Spector, John y Yoko descansando bajo el árbol.



¿Y en España? Poquitos ejemplos que yo recuerde. En espíritu, el de Ignacio Gasca (aka Poch aka Derribos Arias), pero la palma se la lleva Manolo Kabezabolo. ¿Me podéis decir que ha sido de él?

11 comentarios:

Anónimo dijo...

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siloam dijo...

me aprece que sí, que los tratornos esquizoides y muchos psiquiatricos están unidos a esa geialidad musical bordeline.
lo que pasa es que la utilización de esos terminos en plan tertulia, lleva a confusiones(psicopatía se usa en plan despectivo, y en algún grado o momento es frecuente).
A veces la abstracción hiperactiva crea cosas muy hermosas.
por cierto, en Susalito, en la zona de la bahía de SF ví una galeria de un ex componente de jefferson airplne, y en la tienda amoebos music, todos los músicos que nombras puestos por las paredes (por algo está en H. Asbury)

Rafita dijo...

Se te olvida el Payo Juan Manuel y Cañita Brava representing la España profunda.

(muy largo, Jorge, muy largo, hay que acortar un poco...).

Anónimo dijo...

!Hola jorgiño¡ Aquí jusepe... He bajado a mirar internet y me he metido en tu página que me gusta mucho. Quien te conozca como yo puede decir que es totalmente tuya: tus referencias a los frikis de convenciones de Star trec (no me acuerdo como se escribe) o a las ferias del disco, a los inadaptados o mejor parias... tu música, cine, etc. No lo he leído todo porque la cuenta corre.
Por cierto, ¿el "rafita" de arriba es nuestro Rafa? Quien sea, qué es eso de muy largo, muy largo... Se necesita su espacio...
Pues nada Jorge, ya nos vemos el Domingo para la "fidedua" (¿Cómo se escribe?)que me muero por comerla y para que hagamos una sesión chupi. Me gustó mucho "El Hundimiento", a ver qué opinas. Un abrazo a los dos y nos vemos...

kiriakov dijo...

¡Qué alegría, Jusepe, que te acerces por aquí! Espero que os guste la "fideua" del domingo. Un besote.

Estrella-Distante dijo...

Hola, en la lista entra Ellith Smith ?
un saludo .)

H

kiriakov dijo...

No sé si a Elliott Smith, con el arrebato final con que sació su deseo de morir, podríamos ponerlo al lado de los otros "iluminados" por la noche de la locura. Su vida entraría más bien en el extenso martirologio de la música pop. Una extraordinaria alma sensible y dolida que se ahoga en las paredes de su cuerpo. Un saludo, Estrella-Distante, me alegra mucho saber de ti.

travisprehiem53060252 dijo...

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... dijo...

salud
sabes, quizá te de igual, pero me parezco mucho a brian wilson en esa foto que tienes, sí, fuera de ella me gustaría parecerme al otro brian wilson, o a la leyenda de brian wilson, o a las canciones de brian wilson, si me apuras.
(no sé si te da igual, a mí sí, la mayoría del tiempo)
pero la cosa es que tu blog sí se parece a algo como para disolver meninges apelmazadas, no sé, o tal vez a comida liofilizada para extraterrestres rematados.
la cosa es que me he detenido en este post como podría haberlo hecho en otro cualquiera de los tuyos, y me compraré una camiseta con tu nombre para fardar. búlgaro, más que búlgaro.

kiriakov dijo...

¿¿¿¿???? No me puedo perder tu blog. En serio. Un saludo.

Abraham dijo...

Según parece Manolo Kabeza bolo lleva 5 años en el siquiatrico