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El porqué de mis peinados

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El disco de la cabra En medio de mi vida universitaria, alguien cubrió mi dosis mensual de novedades musicales prestándome una cinta de casete (una grabación de una grabación de una grabación del Cd original). Entonces mi pobreza me impidió dar el salto a lo digital, y yo seguía echando a volar por el balcón los carretes de cinta magnética de 90 Maxell que se me estropeaban. Recuerdo bien esas mañanas en las que las canciones de este disco ponían la banda sonora a mi vida de estudiante holgazán. Aún me traen el eco de todas esas mañanas soleadas en Huelva. Luego me compré el disco en cd, y descubrí también que con estos soportes podía asustar a los pájaros, y que dejaran de invadir el balcón. “Muérete, la línea llega a la muñeca” Después de dinamitar la banda, cerca del nuevo siglo, la carrera de Antonio Luque/Sr. Chinarro siguió evolucionando, y poco a poco las canciones de ese disco empezaron a vivir en horfandad. Aun siendo el padre biológico de la criatura, A...

Dedos pegajosos

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He aquí uno de los discos más excitantes y sexys de la historia del rock. Olvídate de que este disco forma parte de todas las enciclopedias académicas del rock (ese museo muerto donde pululan revistas como la que tomó su nombre de este grupo -¿o fue de la canción de Dylan?-), o de que cualquier político o banquero sería capaz de tatarearte el "Satisfaction" o de que Jagger, Richards y compañía pasaron de ser una máquina sexual a convertirse en un deportivo de lujo, una maldita máquina que sólo devora billetes. Devolvamos pues al rock todo lo rebelde y liberador que tiene, expulsándolo los museos y de los anuncios de coches o refrescos, ya que en este disco hay grandes canciones y mucho, mucho groove. Es el alma corrompida de los Rolling recibiendo su arte del mismísimo diablo: incluye trips estupendos como "Sway" (rugidos calentorros para intoxicar el ambiente) o "Can't You Hear Me Knocking" (con su genial ritmo vacilón, en la que se inclu...

Debuts memorables

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Oyendo el The Visiter de Los Dodos (tercer mejor disco 2008 en esa pedazo de lista que es la mía ), se me ocurrió pensar cuáles eran los mejores debuts de la historia de la música pop. Un requisito de la lista es que el propio grupo no superase ese debut, o por lo menos no quedara muy eclipsado con álbumes posteriores. Ahí mi humilde lista: 1. Talking Heads "Talking Heads: 77" (1977) Qué maravilla de grupo. Tan inteligentes y guapos. No es el mejor disco de ellos (me quedo con Fear of Music, de 1979 -en maravilloso equilibrio entre la energía casi punk de sus inicios, y la reinvención de un sonido que bucea en las músicas negras (del funk, disco-funk o afro-funk) que corolaron con el Remains of Light de 1980. Aun así, es un debut sobresaliente. El grupo tenía la virtud de los grandes artistas, en la que toda negación es superada mediante un saludable humor. Porque toda la música de Talking Heads respira rebeldía, locura y un sano sentido del humor. Os pongo el enlace para qu...

Smells Like Teen Spirit

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Yo era un adolescente, y me gustaba meterme con Nirvana ante mis amigos. En realidad me gustaba Nirvana, pero ellos se metían conmigo porque me gustaban los Ilegales. En su momento, otros muchos despreciaron el disco no sé por qué motivo, quizá porque no les parecía cool, o porque gustaba demasiado a las masas, o porque después vino el éxito de Soundgarden (no sé qué tenían en contra de Soundgarden), y también de Stone Temple Pilots, y de Pearl Jam, y hasta de un grupo muy malo llamado Las Novias. Entonces resurgía la música electrónica, los clubes de baile, grupos como Massive Attack, y seguían saliendo buenos discos de hip hop, y eso parecía mucho más refinado que el olor montuno que desprendían los grupos grunge. Más historia, yo también oí en España la primera vez que Paco Pérez Brián hizo sonar ese trallazo que es "Smell Like Teen Spirit", en el programa de 4 a 3 de Radio 3, y yo tenía 17 años, y tres años después oí a las hermanas Lliso (aun no había nacido Dover) hacer...

Regreso

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Hola de nuevo a todos, y perdón por no dar señales de vida, ... "Hola Kiriakov, dónde te habías metido?... "anda, anda, si es Kiriakov"... "mira, mamá, Kiriakov ha vuelto"... bueno, tranquilos, que me abrumáis. Os voy a decir dónde me había metido, aunque no sé si me vais a creer, es que es tan sorprendente que ni yo mismo me lo creo. He hecho un viaje... bueno, es que cada vez que lo pienso me dan escalofríos, vamos, es que ni lo imagináis... ya os contaré, ya os contaré... En fin, como he visto que estabais un poco aburridos desde que no tenéis noticias mías, y como protesta por lo poco que duraron los ochenta (sólo diez años, es que es de vergüenza), y el poco caso que se les hace a los suecos en Eurovisión (desde lo de aquellos cuatro horteras en chándal y que todo el mundo se tragó que eran dobles parejas), me había propuesto recomendaros un poco de música que viene de allí, de los países nórdicos, y de los ya lejanos ochenta. Sí, como Freddie Krueger, vu...

Resaca inglesa: Microdisney

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El primer disco de Microdisney es uno de los discos más extraños de los ochenta. Everybody is fantastic es un disco delicioso cuando te habitúas a él, cuando no te dejas amilanar por su extraña tensión, por su clima de amenaza. ¿Y de dónde surge esa tensión en esta preciosa joya de los ochenta?: pues en la guerra fría entre sus dos protagonistas, el oscuro Cathal Coughlan, y el luminoso Sean O´Hagan, el ying y el yang de nuestra banda irlandesa. En uno predominan los anhelos destructivos, los ambientes sórdidos; en otro, la placidez reflejada en tonos festivos, juguetones, retros (que explotaría O'Hagan en su siguiente banda los High LLamas -oíd Guideon Gaye-). El efecto de esa relación peligrosa es un disco crispado, donde plácidas composiciones se mezclan como en una pesadilla con un ambiente lunático, psicótico (reflejado en títulos como "Dreaming Drain", "Moon", "Sleepless", o el reverso del nombre del disco: la canción "Everybody is Dead...