Entradas

Anagramas

Imagen
Una revelación: soy un ardiente lector de la editorial Anagrama. Mis gustos, mis aficiones, mis paseos con mis hijos, los juegos con mis gatos... todo está condicionado por mis continuas lecturas de la editorial de Jorge Herralde. Siguiendo con el juego, diría que mi vida se va reescribiendo en el catálogo de esta editorial, y mi futuro dejará de leerse en la posición de los planetas y las líneas de mi mano. No sé si es un síntoma alarmante de falta de personalidad o buen gusto, aunque supongo que es mucho mejor que coleccionar premios Planeta (aunque, por otro lado, no quiero insinuar que los lectores de los premios Planeta, o los de Coelho, Dan Brown, o de Millenium sean unos zoquetes... que va, que va, al contrario, muchas veces es la plebe la que nos desvela el futuro con sus ojos visionarios, y los esnobs y lectores finenganianos como yo somos los que desperdiciamos el tiempo en insufribles novelas raritas bendecidas por reputados críticos). Es mentira, me encanta Ángeles Caso y P...

Jo, Qué noche de Scorsese

Imagen
Me gusta la fotografía del cine de los setenta, con sus tonos apagados, sucios, desvaídos, poco brillantes, en la que muchas veces una música de jazz alumbraba obsesiva un paisaje gris, como en bocanadas mugrientas de luz. En plena crisis del cine (la crisis económica hacía estragos como ahora), las películas pierden algo de color, los actores y actrices no acostumbran a ser tan guapos (sirva como ejemplo Gene Hackman), e interpretan a personajes poco heroicos. A su vez, los temas dejaron de a ser angélicos (resurgen las películas sobre drogas, corrupción y tramas políticas -el cine de Sydney Pollack o de Costa-Gavras, por ejemplo-, al calor de los escándalos políticos y de guerras como la de Vietnam), y es además la década dorada del porno, y los comienzos de la degradación del cine de terror -ese aliento maligno y frío que expulsaban los protagonistas del Exorcista no tenía parangón hasta entonces-. Jo, qué noche (1985), una de las mejores películas de Martin Scorsese, puede conside...

Debuts memorables

Imagen
Oyendo el The Visiter de Los Dodos (tercer mejor disco 2008 en esa pedazo de lista que es la mía ), se me ocurrió pensar cuáles eran los mejores debuts de la historia de la música pop. Un requisito de la lista es que el propio grupo no superase ese debut, o por lo menos no quedara muy eclipsado con álbumes posteriores. Ahí mi humilde lista: 1. Talking Heads "Talking Heads: 77" (1977) Qué maravilla de grupo. Tan inteligentes y guapos. No es el mejor disco de ellos (me quedo con Fear of Music, de 1979 -en maravilloso equilibrio entre la energía casi punk de sus inicios, y la reinvención de un sonido que bucea en las músicas negras (del funk, disco-funk o afro-funk) que corolaron con el Remains of Light de 1980. Aun así, es un debut sobresaliente. El grupo tenía la virtud de los grandes artistas, en la que toda negación es superada mediante un saludable humor. Porque toda la música de Talking Heads respira rebeldía, locura y un sano sentido del humor. Os pongo el enlace para qu...

Con las mejores intenciones

Imagen
Todos los que odiamos viajar en avión, nos hemos visto alguna vez en la situación de estar volando en esos aparatos en medio de una serie de perturbaciones atmosféricas que duran más de lo deseado, y echando fugaces miraditas a los de delante o a los de al lado, para ver si siguen leyendo la revista cultural de la compañía aerea, o si ya están rezando; e incluso, cuando ya las perturbaciones empiezan a ser DRAMÁTICAS, observando de forma neurótica la ventana por si vemos al comandante y las azafatas en el hermoso espectáculo de descender en paracaídas entre los nubarrones. Al final, suena el timbre del altavoz y uno se imagina que dirán: queridos pasajeros, nos vamos a estrellar, a continuación podrán disfrutas de nuestros obsequios de a bordo... no, es sólo el comandante diciendo que son unas simples perturbaciones, bla, bla, bla, que pasaremos dentro de poco, y mierda, ayúdame a ponerme el dichoso paracaídas... En fin, os deseamos que hayan pasado un feliz viaje, y esperamos volver a...

Smells Like Teen Spirit

Imagen
Yo era un adolescente, y me gustaba meterme con Nirvana ante mis amigos. En realidad me gustaba Nirvana, pero ellos se metían conmigo porque me gustaban los Ilegales. En su momento, otros muchos despreciaron el disco no sé por qué motivo, quizá porque no les parecía cool, o porque gustaba demasiado a las masas, o porque después vino el éxito de Soundgarden (no sé qué tenían en contra de Soundgarden), y también de Stone Temple Pilots, y de Pearl Jam, y hasta de un grupo muy malo llamado Las Novias. Entonces resurgía la música electrónica, los clubes de baile, grupos como Massive Attack, y seguían saliendo buenos discos de hip hop, y eso parecía mucho más refinado que el olor montuno que desprendían los grupos grunge. Más historia, yo también oí en España la primera vez que Paco Pérez Brián hizo sonar ese trallazo que es "Smell Like Teen Spirit", en el programa de 4 a 3 de Radio 3, y yo tenía 17 años, y tres años después oí a las hermanas Lliso (aun no había nacido Dover) hacer...

Misterios de América

Imagen
Porque la caratula y el título del disco recuerdan al comienzo de Terciopelo azul de David Lynch, y porque Anna Domino es mi cantante favorita para sonar en cualquier película de Lynch. Simplemente por eso, cada vez que oigo Mysteries of America, un disco de canciones de amor, me pregunto por qué se me ocurre pensar que sería la banda sonora perfecta para una película de sexo morboso y terror psicópata. Terciopelo azul (Blue Velvet, 1986) es una de las mayores mascaradas firmadas por David Lynch, en la que bajo la apariencia de thriller, se representa otra historia repleta de humor negro, y con una ironía tan manifiesta (esos diálogos de enamorados, la descripción hecha a trazos vastos del psicópata Dennis Hopper -con su máscarilla de oxígeno, su bourbon, su complejo de Edipo, y toda su mala hostia-) , pero cuyo mayor acierto es que esa ironía está hecha para pasar inadvertida para los espectadores (vamos, no me vayáis a decir que os habíais creído que todo eso iba en serio). Funciona ...

Películas decadentes favoritas II: Lunas de hiel

Imagen
Aviso, polanskianos: Lunas de hiel es la obra maestra del maestro Roman Polansky, por encima incluso de obras maestras de lo fantástico como El quimérico inquilino, La semilla del diablo, La muerte y la doncella, o Repulsión (de otro género es Chinatown). Ahora os diré por qué: Todas las películas de Polansky que me gustan son siempre exageradas, inverosímiles, y por eso nos gusta etiquetarlas de fantásticas a veces, de terror otras. En realidad, son comedias de terror que exploran la angustia de no poder distinguir lo que es real o es falso, o cuando lo doméstico es asaltado por fuerzas oscuras, terroríficas, en una paranoia de dimensiones grotescas. En El quimérico inquilino (Le locataire) , Trelkovski (interpretado genialmente por el propio Polansky), es poseído hasta la locura por el espíritu suicida de la anterior inquilina; En Repulsión , las fobias sexuales de Catherine Deneuve se sintetizan en una imagen terrorífica final: un simple retrato de familia; o el terrorífico em...

Ronroneando de Sr. Chinarro

Imagen
Como tengo merecida fama de vago, y en vista de que mi casera amenaza con cerrarme la cuenta (le debo varias mensualidades), me he propuesto publicar algunas de mis críticas en Rate Your Music (son pocas, faltaría más), y así reformo poco a poco esta humilde casa Ronroneando by Sr. Chinarro : Reviews and Ratings - Rate Your Music Me han gustado "Los Ángeles" y "La resistencia". Son pocos goles, por lo que baja el listón de las temporadas pasadas. Quiere decir también que aquí le sienta mejor el rollito The Cure, y algo peor el traje de feria, el bolero de San Antonio, la copla poguera, y el deje forzado andaluz. Y adiós al alegato meridional del disco anterior, que le sentó tan bien. Crítica adicional a la anterior (tras una segunda oída): Cómo ha mejorado el sonido de Sr Chinarro en los últimos años no debe escapársele a nadie con un poco de sentido. Dejo claro que yo me hice devoto con su etapa de finales de los noventa, y que valoro su resurrección pop de sus...

Películas decadentes favoritas. I

Imagen
Comienzo un apartado de una serie de recomendaciones de películas maravillosas e hiperdecadentes de esas que dan ganas de ver un sábado por la noche, cuando todos tus amigos han optado por salir, y tú no tienes ganas porque: a) Llueve o ventea o hace frío b) aún le debes dinero a tu hermana, y amenaza con chivarse a tus padres con algún sonrojante episodio clandestino, si no se lo devuelves ya... con intereses c) la cena te ha sabido asquerosa porque aún te dura la resaca del viernes d) eres como yo, y ya te sientes mayorcito para irte todos los sábados de copeo. Bueno, cualquier pretexto es bueno para ver una película de uno de mis directores favoritos: Paul Thomas Anderson (director de la magnífica Magnolia). Para los que no la hayan visto, debo decirles que es un homenaje al cine porno de los setenta, y a la crisis de esa industria a finales de los setenta y comienzos de los ochenta con la irrupción del formato vídeo. Y para los mitómanos, decirles que encontrarán aquí reunidos ...

Otros tres escritores excéntricos

Imagen
Juan José Arreola Mexicano, y como muchos otros escritores mexicanos (tres buenos ejemplos son Paz, Pitol o Monsiváis), su torrente sanguíneo está mezclado de una cultura donde conviven lo fantástico y lo maravilloso, lo pagano y lo religioso en una farsa notable que se auxilia, hasta la médula del absurdo, en el judeocristianismo, los fabularios, las coplas, o la alienación mercantilista. Así, toda esa antropología se enreda en su verbo exuberante, cómico, que rastrea bajo nuestra herencia literaria, su subsuelo absurdo, barroco, carnavalesco, creando una cosmología imposible, donde se citan Kafka (aunque en Arreola deriva en un humor más transparente), o Góngora (véase el sampleado en "Los alimentos terrestres"). Marcel Schwob Un escritor enfermo sabe a veces que una de las cartas que posee para vencer a la muerte es la libertad de su escritura. Escritor amado por Arreola, por Borges por Bolaño o por Stevenson (ambos sempiternos enfermos, y buscando el reposo en las isla...

Exploradores del abismo

Imagen
Titula Vila-Matas su última obra, una colección de cuentos sensacionales, cuya obra maestra del ilusionismo es el último relato: "Porque ella no lo pidió", sobre alguien deseoso de convertise en el personaje de una ficción o de convertir a alguien real en un personaje de relatos, o las dos cosas a la vez. Es un relato impresionante sobre cómo desaparecer en la literatura. Un relato de misterio, sobrenatural, de horror y de humor (porque el mejor horror nos da risa, al igual que Polansky se reía con su risa horrorosa sobre las ruinas de su vida). Miento, no es un relato de horror, o sí, sí que es un relato de horror si un médium es capaz de conseguir materializar un espíritu y, al mismo tiempo, es capaz de convertir en fantasma a un ser real. Vila-Matas es ese médium, es el huésped oculto en la casa de otros, es el asesino de lectores que pasan por la vida creyendo que sus vidas son reales, y es a la vez el asesinado por sus personajes, en un final de novela negra donde t...

Regreso

Imagen
Hola de nuevo a todos, y perdón por no dar señales de vida, ... "Hola Kiriakov, dónde te habías metido?... "anda, anda, si es Kiriakov"... "mira, mamá, Kiriakov ha vuelto"... bueno, tranquilos, que me abrumáis. Os voy a decir dónde me había metido, aunque no sé si me vais a creer, es que es tan sorprendente que ni yo mismo me lo creo. He hecho un viaje... bueno, es que cada vez que lo pienso me dan escalofríos, vamos, es que ni lo imagináis... ya os contaré, ya os contaré... En fin, como he visto que estabais un poco aburridos desde que no tenéis noticias mías, y como protesta por lo poco que duraron los ochenta (sólo diez años, es que es de vergüenza), y el poco caso que se les hace a los suecos en Eurovisión (desde lo de aquellos cuatro horteras en chándal y que todo el mundo se tragó que eran dobles parejas), me había propuesto recomendaros un poco de música que viene de allí, de los países nórdicos, y de los ya lejanos ochenta. Sí, como Freddie Krueger, vu...

Chéjov

Imagen
Hace más de un año que empecé este blog (últimamente a una entrada por mes, y es que soy un vago sin remedio), y por fin he podido saldar una deuda conmigo mismo: la de hablar de mi escritor de cuentos favoritos Antón Chéjov. En realidad todo buen lector debería saldar la deuda que Chejov contrajo con sus propios personajes: la de haberlos convertido en unos miserables y en unos desposeídos... que es a su vez una deuda que todos tenemos con Chejov por descubrirnos a nosotros y enriquecer nuestra conciencia a través de esos micromundos. ¿Mucha deuda veo yo por ahí, no? Bueno, nos situamos como por arte de magia en la puerta de un hogar de la Rusia de finales del siglo XIX (Os preguntaréis ¿Cómo he podido llegar aquí?... no os preocupéis, no estáis muertos ni nada que se le parezca, son cosas de la fantasía, así que dejadme continuar por favor). Estábamos en el hogar de Yegorusha (¿Hace frío en Rusia? Pregunta un lector... vale, esto ya es demasiado, ¡Fuera! -un lector de este blog es o...

Brumas inglesas

Imagen
He querido reconstruir mi visión sentimental de los ochenta con canciones de grupos ingleses por los que siento una exagerada devoción que quiero compartir con todo el mundo. Descubrir estas canciones ha sido un privilegio que debo tanto al azar como a mi afán investigador. Lo que más valoro de estas canciones es que no son sólo preciosas sino que parecen conpartir un misterio común, como si cada una de ellas hablara de las otras, o como si fueran las páginas arrancadas a un misterioso texto sagrado. Yo me he puesto a buscar y releer esos textos de mi visión sentimental de ese paisaje perdido de los ochenta. Poco a poco voy releyendo ese libro como el que reconstruye una ciudad en ruinas. Esa ciudad es mi memoria perdida de los ochenta, mi vida no vivida, mis canciones no escuchadas. Toda religión tiene sus dioses. Si pudiera elegir a mis dioses mayores de los ochenta, elegiría a la trinidad formada por Joy Division , The Durutti Column y Talk Talk . En la medida en que estos tr...

Otra receta de canciones

Ya estoy de vacaciones y para celebrarlo pensaba daros una ración completa y postre de canciones grises y otoñales de grupos ingleses melancólicos y brumosos, pero he sufrido un ataque de optimismo (una de las ventajas de padecer un ligero trastorno bipolar), y he terminado seleccionando una lista paralela con canciones felices. Canciones felices o canciones ceremoniosas para mí no son sólo esas canciones exageradamente alegres o bellamente tristes capaces de tansformar estados melancólicos en luminosos, y ofrecernos un refugio contra las inclemencias del mundo, sino las que también pueden resumir en más o menos tres minutos muchos de nuestros anhelos, canciones que no sólo están hechas con un buen corazón y que expresan de forma pura un sentimiento concreto, sino que también pueden por un momento hacernos sentir liberados de este mundo, aquellas que parecen llevarnos por un momento más allá de nuestra existencia doméstica. Canciones que sean capaces de recordarnos que no sólo somos u...

Siete escritores excéntricos

Imagen
Recordando estas palabras de Sergio Pitol sobre el escritor excéntrico frente al escritor vanguardista se me ocurrió el tema de hoy. El canon no le estorba ni tratan de transformarlo. Su mundo es único, y de ahí que la forma y el tema sean diferentes. Las vanguardias tienden a ser ásperas, severas, moralistas; pueden proclamar el desorden, pero al mismo tiempo convierten ese desorden en algo programático. Les encantan los juicios; son fiscales; expulsar de cuando en cuando a un miembro es considerado como un triunfo. Excluyen el placer. Al combatir contra el pasado o un presente que repelen su escritura se carga de pésimos humores. En cambio, la escritura de un excéntrico casi siempre está bendecida por el humor, aunque sea negra. Ahí os dejo mi modesto tributo a unos cuantos excéntricos a los que he ido descubriendo en mi camino por los libros. Flann O'Brien. At-Swim-to-Birds No se sabe lo que más sorprende de esta obra (traducida al español En nadar dos pájaros o Dos pájaro...